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Llegué algo tarde a la cita, después de deambular en coche durante casi una hora por las calles de Sant Adrià del Besòs y
alrededores, zona que desconozco profundamente, la verdad. Y no es que el
Coronel Trhuman
esté escondido, ni mucho menos! De hecho se encuentra situado en una amplia avenida y muy próximo a Barcelona. Cuando por fin
di con el sitio y conseguí aparcar me dirigí al local lo más rápido que pude. Desde la calle, a escasos metros, ya se podía
escuchar la música y la inconfundible voz de
Luichi "kanalla"
cantando aquello de: "Aquí me ves, abriendo mi alma tal vez. Cerrando los ojos veré...".
En la puerta pude ver a
Soraya,
con una sonrisa de oreja a oreja y más contenta que unas pascuas. Me excusé como pude por llegar tarde y entré en el
Trhuman. Crucé la zona de bar, dejando a un lado la barra con sus taburetes alineados, un futbolín a la izquierda y un par de
lavabos -como no podía ser de otra manera- al fondo y a la derecha. De allí provenía la música, no del lavabo, si no del fondo
del local, así que hacia allí me fui.
Total, que me perdí el principio y buena parte de la actuación de
Diagnóstico Canalla.
Les vi bastante más relajados que dos semanas antes en su espectacular concierto de
la Rulot.
Aunque las circunstancias fueran a priori bastante más jodidas, sin ninguna mesa de por medio para controlarles o modular
su sonido, lo cierto es que en el Coronel Trhuman los Canallas parecían estar tocando con más soltura y naturalidad. La
circunstancia les permitió lucirse si cabe un poco más, y su parroquia, aunque más reducida en esta ocasión, pudo también
tenerles unos centímetros más cerca gracias a la escasa altura de la tarima del escenario.
Y llegó la hora de ver tocar a
Los Eléctricos,
que reaparecían tras cinco meses de ausencia en los escenarios. A principios del mes de octubre
Nacho Julve,
voz cantante de la formación, decidió dejar por una temporada el micro "eléctrico" para irse a vivir a Londres.
Desde entonces han continuado ensayando y se les ha podido ver también en alguna que otra jam, más que nada para no
perder la forma. A su vez, no han dejado de buscar algún cantante capaz de cubrir la ausencia de Nacho. El asunto es más
complicado de lo que parece, pues los del Clot cuentan con un amplio repertorio de temas ya grabados y rodados, tal y como
explicaban en
su anuncio.
Seguramente por todo ello le pusieron esa noche muchas ganas y bastante acierto.
Nacho Julve
había regresado de Londres en una visita relámpago esa misma tarde. Mientras su avión aterrizaba en las pistas del aeropuerto
del Prat,
Los Eléctricos ya estaban montando su equipo en el escenario del Trhuman.
Al igual que los
Diagnóstico Canalla
unos minutos antes,
Los Eléctricos
tampoco dispusieron de mesa de sonido alguna ni ningún otro artefacto que se interpusiera entre sus amplis y los altavoces.
Particularmente siempre he reconocido no entender demasiado de música, pero el oído de momento no me falla y todavía sé
apreciar cuándo un sonido me llega bien y se acomoda en mis orejas como una almohadilla. Compases de ejecución maestra,
tiempos perfectamente marcados, acordes nítidos con sus oportunas pausas y respiros. Nos alegraron la noche con buena parte
de sus temas clásicos:
Trabajando en la Línea,
Ella Sabe lo que Debe Decir,
Un Día de Estos,
En el Circo o
Hay un Extraño en Mí;
y alguno que otro de su último disco,
17 Canciones sin Motivo Aparente, grabado el pasado verano en su estudio
"doméstico":
Mi Ángel Particular,
Buscando un Día Perfecto o
Naves Espaciales.
Completaron su actuación, ante aclamación popular, con un par de bises:
De Lunes a Domingo y de nuevo
En el Circo.
Y lo cierto es que aquello sonaba a gloria. Tanto es así que no me sorprendió en absoluto leer en su propia web unos días
más tarde que posiblemente se trate del "mejor concierto de Los Eléctricos hasta el momento".
El principal responsable de que el concierto pudiera realizarse fue –como no?- el Sr.
Ricardo "Sorprendente",
todo un mecenas del Rock en Barcelona. Los
Diagnóstico Canalla
tenían previsto tocar esa misma tarde en el
Badamola,
pero el concierto tuvo que suspenderse. A Ricardo las autoridades
locales de Badalona le deniegan sistemáticamente el permiso formal para poder celebrar actuaciones en directo en su propio bar,
a pesar de que se trate habitualmente de actuaciones en formato acústico y el local se encuentre perfectamente insonorizado.
Ricardo no podía dejar a los
Diagnóstico Canalla
sin concierto, así que coincidiendo que
Los Eléctricos andaban buscando un bolo desesperadamente, les puso en
contacto con Alfredo para que pudieran tocar ambos grupos en la nueva sala Trhuman. Una sala que ha decidido recientemente
programar música en directo. En los tiempos que corren la decisión de Alfredo, responsable de
las programaciones, merece nuestra más profunda admiración. Y aunque el local todavía no se encuentre equipado como es debido,
démosle tiempo al tiempo y un margen de confianza. Hay por ahí quien empezó con una barraca y cuatro latas y hoy presumen de
ser indispensables en el desolado circuito de salas barcelonés.
Larga vida pues a los eléctricos, los canallas, ricky y mr. trhuman.
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