Llegué al Apolo con apenas cinco minutos de retraso sobre el horario previsto y, cosa rara, la fiesta ya había comenzado.
Para entonces en la sala apenas si cabía un alfiler, así que costó lo suyo encontrar un buen sitio donde poder disfrutar
del espectáculo. Allí estaban los chicos de
La Troba Kung-Fú,
amenizando los primeros minutos de su actuación con todo un clásico de la rumba catalana:
"Caramelos", de
Los Amaya.
Tal y como sucediera hace tan sólo unas semanas con
La Pegatina,
se agotaron todas las entradas unos días antes de la fecha señalada. Con esta previsión de buena acogida, los de la Garriga
afrontaban un gran concierto, el último de una larga gira. Desde que presentaran
"Clavell Morenet", hace ahora casi dos años, la travesía ha sido larga e intensa, con un total de 250 fechas repartidas
por todo el país, buena parte de Europa y un par de escapadas a América, a Nueva York en verano y el mes pasado a México.
Hicieron un extensivo repaso de
"Clavell Morenet",
su primera y única entrega hasta el momento, salpicándolo con algunos otros temas que seguramente han ido surgiendo durante
el intenso camino recorrido hasta la fecha. Demostraron ser unos auténticos especialistas en el difícil arte de interpretar
con naturalidad y saber conectar en todo momento con el público.
Aunque sea la rumba catalana el referente más válido para encuadrar su música,
Joan Garriga,
alma mater del proyecto, no duda en echar mano de todo tipo de ritmos caribeños como la cumbia, el vallenato, el son y
hasta el reggae en sus variantes más eclécticas. Todo parece indicar que para
La Troba Kung-Fú
cualquier condimento viene bien si el resultado –llámalo escalivada, olivada, o como se te ocurra- se cocina bien y se presenta
como es debido. No olvidemos que ya en su día la rumba catalana se enriqueció a fuerza de combinar muchas de estas salsas.
Sin pretender inventar nada nuevo, no cabe duda que contribuyen a la causa rumbera aportando un toque de calidad y autenticidad
muy destacables.
Nos sorprendió, y sirva de ejemplo de lo que os estoy tratando de explicar, la certera interpretación que realizaron de
Marieta,
uno se los sones más resalaos de la música popular cubana. Aunque se trate de un clásico de Faustino Oramas, alias
"el Guayabero", quien se encargó de popularizarlo en medio mundo años más tarde fue
Ibrahim Ferrer,
tras inmortalizarlo en su
compilado especial
para Buena Vista Social Club.
La voz la puso en esta ocasión el compay
Eldys Vega,
haciendo alarde de un puntito a lo guajiro que ni el más pintao, oiga!
Tras la disolución de los añoradísimos
Dusminguet
a principios de 2004,
Joan "Anxoveta" Garriga
logró reconducir su creatividad y centrar sus esfuerzos en un nuevo proyecto más ambicioso, seguramente más verosímil y mejor
trabajado. Con su acordeón diatónico cargado a los hombros y esa particular manera suya de cantarle al día a día, ha sabido
rodearse de unos músicos que responden con absoluta solvencia. El infatigable
Eldys Vega "Muñeco"
a los teclados, cubano, que también domina la percusión y la guitarra, componente y/o colaborador de
Ojos de Brujo,
Dusminguet,
Amparanoia,
Brazuca Matraca,
Calima
y un largo etcétera, sin duda una de las piezas clave en el panorama mestizo de los últimos diez años.
Marià Roch,
un excepcional bajista que se ha curtido en formaciones tan dispares como Los Sencillos,
Jarabe de Palo,
El Clavel Marchito,
y en Dusminguet junto a Joan Garriga, antes y después de la desafortunada desaparición de
Carlos Rivolta.
A la guitarra, el ventilador rumbero de Miguel Serviole "Muchacho", procedente de la comunidad gitana del barrio de Hostafrancs
-de casta le viene al galgo!-. Completan esta singular formación: Flor Inza (Tambora Mutanta y Barxino) a la percusión,
Pep Terricabras (Tabla Tarán y Gertrudis) a la batería, y Toti Arimany (Dusminguet y Brazuca Matraca), responsable de los dubs
y diversos efectos de sonido.
También se unieron a la fiesta Antoni Carbonell "Sicus", que ya colaboró con sus guitarras en la grabación de
"Clavell Morenet",
y Yumitus a los teclados, ambos unos músicos muy experimentados, militantes de Sabor de Gracia e involucrados en diversos
proyectos, precursores de esta última generación empeñada en que la rumba catalana no decaiga un solo instante. La nota de ritmo
y colorido la proporcionaron un combo de palmeros marcando el compás durante buena parte del espectáculo y un grupo de bailarinas
colombianas que danzaron levantando sus faldas al son de la frenética cumbia de La Troba.
Coincidimos aquella noche con unas cuantas caras amigas, como
Leo y
Sergio, de
Che Sudaka, o
Rubén, de
La Pegatina,
Vinx y
Guillem, de
RadioChango,
y la guapísima Janian Rangel, mánager de
La Familia Rústika,
quien nos informó que el esperadísimo disco ya lo tienen casi a punto.
La velada la rematarían
2Mini Dj's
con una sesión especial para el Caníbal Sound System. 2Mini Dj's son realmente el tándem formado por Miguel Amorós y Marc Isern,
dos capos de consideración en el mundillo del periodismo alternativo y especialistas también en seleccionar y pinchar música
en directo. Tuvimos ya oportunidad de verles a los platos en la Capsa el pasado 26 de abril, en una de las memorables fiestas
organizadas por RadioChango y Gats. En aquel concierto les acompañaron en el cartel tres bandas de lujo:
La Pegatina,
Jaleo Real y
Pacha Mama.
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