En mi pueblo celebraron
ayer noche un gran banquete,
pero a mí no me invitaron,
me dijeron: "anda y vete".
Habían qudado a las diez,
yo estaba desde las siete,
fueron todos al burdel
yo usé la olla de retrete.
Pero una puta me vio,
una llamada Gabriela,
ella a todas les contó
que me oriné en la paella.
No lo pude resistir,
tenía ganas de hacer pis (pis).
No me quisieron invitar,
sólo tuve que orinar.
Y a la hora del reparto
el alcalde vio que ellas,
mientras él se ponía harto,
rechazaban la paella.
El alcalde se levantó,
cogió del cuello a Gabriela.
Claro, ella se acojonó,
y soltó lo de la paella.
Y ahora estoy aquí colgando
de la rama un arbolico,
menos mal que me entretengo
viéndome tan tieso el pito.
No lo pude resistir,
tenía ganas de hacer pis (pis).
No me quisieron invitar,
sólo tuve que orinar. |